Estrategias de autorregulación

Impacto moderado con un costo muy bajo, basado en evidencia muy limitada.

Impacto (meses)

? La medida de impacto muestra el número de meses adicionales de progreso logrado, en promedio, por los niños y jóvenes que recibieron la intervención, en comparación con niños y jóvenes similares que no la recibieron
+3

meses

Costos de implementación

? Las estimaciones de costo de la Plataforma se basan en el costo promedio de las intervenciones.
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Seguridad de la evidencia

? Esta calificación proporciona una estimación general de la solidez de la evidencia, para ayudar a respaldar la toma de decisiones profesionales en las escuelas

Número de estudios

15

¿Qué es?

Las habilidades de autorregulación pueden definirse como la capacidad de los niños y las niñas para gestionar su propia conducta y distintos aspectos de su aprendizaje. En la primera infancia, los esfuerzos por desarrollar la autorregulación suelen buscar mejorar los niveles de autocontrol y reducir la impulsividad. Estas habilidades también se describen a veces como capacidades de función ejecutiva.

Las actividades asociadas a la autorregulación suelen incluir apoyar a los niños y las niñas para que expresen con palabras sus planes y estrategias de aprendizaje, y luego revisen lo que han hecho. Varios enfoques utilizan historias o personajes para ayudarles a recordar diferentes estrategias de aprendizaje. A menudo es más fácil observar las capacidades actuales de autorregulación cuando los niños y las niñas están jugando o interactuando con sus pares. Las estrategias de autorregulación pueden superponerse con enfoques de aprendizaje social y emocional y con intervenciones sobre comportamiento.

Este resumen de evidencia se centra en el impacto de la autorregulación sobre resultados cognitivos. Sin embargo, la autorregulación también es importante para otros ámbitos, como el cuidado personal y la conducta.

El Marco de la Early Years Foundation Stage incluye objetivos de aprendizaje temprano en el área de Desarrollo Personal, Social y Emocional (PSED). Las estrategias de autorregulación se vinculan con este componente del marco y pueden apoyar el desarrollo de los niños y las niñas en PSED.

Hallazgos principales

1

Las estrategias de autorregulación muestran, en promedio, un impacto positivo equivalente a tres meses adicionales de progreso, y pueden ser una vía costo-efectiva para mejorar los resultados de aprendizaje.

2

Ayudar a los niños y las niñas pequeños a hablar y reflexionar sobre sus propias acciones y comportamientos probablemente no solo favorece su aprendizaje y sus interacciones sociales en los contextos de educación inicial, sino que también puede tener un impacto positivo duradero en su trayectoria escolar posterior.

3

Los enfoques exitosos incluyen tanto programas estructurados como propuestas más generales orientadas a desarrollar habilidades de autorregulación.

4

Es probable que el personal educativo se beneficie de instancias de formación y desarrollo profesional para poder implementar estos programas y enfoques de manera efectiva.

¿Cuán efectivo es este tipo de enfoque?

El desarrollo de la autorregulación y de las funciones ejecutivas se asocia de manera consistente con un aprendizaje exitoso, incluyendo habilidades de lectura emergente, matemática temprana y resolución de problemas. Las estrategias que buscan mejorar el aprendizaje fortaleciendo la autorregulación muestran, en promedio, un impacto equivalente a tres meses adicionales de progreso. Sin embargo, esta estimación se basa en una seguridad de la evidencia muy limitada en la primera infancia, ya que solo un número reducido de estudios ha evaluado el impacto educativo (por ejemplo, en alfabetización o matemáticas tempranas) de enfoques orientados a mejorar la autorregulación.

Varios estudios sugieren que fortalecer las habilidades de autorregulación en los primeros años probablemente tiene un impacto positivo duradero en el aprendizaje posterior en la escuela, y también efectos beneficiosos en otros ámbitos, como la conducta y la capacidad de persistir frente a los desafíos.

Los estudios realizados en contextos de educación inicial, junto con la evidencia disponible para grupos de mayor edad, indican que los enfoques prometedores suelen equilibrar la enseñanza explícita con oportunidades andamiadas para que los niños y las niñas practiquen nuevas habilidades. Por ejemplo, una educadora de educación inicial podría conversar con los niños sobre cómo seguir la estrategia “Planear, Hacer, Revisar” (“Plan, Do, Review”) para una actividad sencilla de construcción.

Sin embargo, debido al número reducido de estudios, se necesita más evaluación para identificar programas o currículos específicos que logren mejorar resultados académicos a través del fortalecimiento de la autorregulación en la primera infancia.

Aunque este resumen de evidencia se centra en estrategias de autorregulación que buscan mejorar resultados cognitivos, existe una base de evidencia más amplia sobre estrategias de autorregulación que miden la propia autorregulación como resultado principal. Estos estudios suelen mostrar impactos mayores, en parte porque el resultado que se evalúa está muy directamente vinculado con el foco de la intervención.

¿Qué esconde el promedio?

El resumen de evidencias del Toolkit suele permitir analizar si ciertas características de las intervenciones o determinados contextos se asocian con impactos mayores o menores. Sin embargo, el número reducido de estudios en esta área hace que no sea posible realizar este análisis con suficiente seguridad.

Los estudios se han llevado a cabo en jardines infantiles y en escuelas primarias. Se observan impactos positivos en ambos contextos y existe cierta evidencia de que los estudios realizados en jardines infantiles muestran efectos mayores (alrededor de cinco meses adicionales de progreso) que aquellos implementados en los niveles iniciales de las escuelas primarias (alrededor de dos meses adicionales). No obstante, el número limitado de estudios dificulta saber si esta diferencia es realmente significativa.

Las estrategias de autorregulación muestran un impacto positivo en todo el currículo de la primera infancia, incluyendo alfabetización inicial y matemáticas tempranas.

Cerrando la brecha de aprendizajes

Hay algunos indicios de que los niños y las niñas que provienen de contextos vulnerables tienen más probabilidades de iniciar la educación en la primera infancia con habilidades de autorregulación más débiles que sus pares de contextos más favorecidos. Como resultado, integrar estrategias de autorregulación en la enseñanza en la primera infancia probablemente sea especialmente beneficioso para los niños y las niñas de contextos vulnerables.

¿Cómo podría implementarlo en su contexto?

Las estrategias de autorregulación tienen el potencial de apoyar el desarrollo y el aprendizaje de los niños y las niñas pequeños, pero pueden requerir una implementación cuidadosa. Algunos componentes clave de estrategias exitosas pueden incluir:

  • Evaluar las capacidades actuales de los niños y las niñas para gestionar su propia conducta, por ejemplo, observándolos mientras juegan o interactúan con sus pares.
  • Equilibrar la enseñanza explícita con oportunidades andamiadas para que los niños y las niñas practiquen y exploren nuevas habilidades.
  • Monitorear el impacto del trabajo orientado a fortalecer las estrategias de autorregulación en la infancia.

Para asegurar que los enfoques sean efectivos, es importante destinar tiempo a la formación y al desarrollo profesional antes de poner en marcha nuevas estrategias.

Al introducir nuevos enfoques, los centros deberían considerar explícitamente cómo llevar a cabo la implementación. Para más información, puede consultarse Putting Evidence to Work – A School’s Guide to Implementation.

¿Cuánto cuesta?

En términos generales, la mediana de los costos de implementar estrategias de autorregulación se estima como muy baja. La mayor parte de los costos proviene de la formación y el desarrollo profesional de los equipos pedagógicos, que suele ser un costo inicial asociado a incorporar el enfoque en todo el centro. Aunque la estimación de costo mediano para las estrategias de autorregulación es muy baja, la variación en el costo de las instancias de formación, junto con la posibilidad de comprar materiales adicionales y ofrecer capacitación y apoyo de manera continua, implica que los costos pueden fluctuar entre muy bajos y bajos.

Estas estimaciones de costo suponen que los centros ya están financiando los salarios de los equipos, los materiales y el equipamiento para la enseñanza, y la infraestructura. Todos estos son costos previos necesarios para implementar estrategias de autorregulación; si no estuvieran cubiertos, es probable que el costo total de implementación sea mayor.

La implementación de estrategias de autorregulación también requerirá una pequeña proporción de tiempo de los equipos, en comparación con otros enfoques, ya que las y los educadores necesitan profundizar su propia comprensión de los procesos de autorregulación para poder modelar el uso efectivo de estas estrategias y habilidades con los niños y las niñas.

¿Qué tan segura es la evidencia?

La seguridad de la evidencia sobre las estrategias de autorregulación en la primera infancia se considera muy baja. Solo se identificaron 15 estudios que cumplen los criterios de inclusión del Early Years Toolkit. Un alto porcentaje de estos estudios no fue evaluado de manera independiente. Las evaluaciones realizadas por organizaciones vinculadas al propio enfoque —por ejemplo, proveedores comerciales— tienden a mostrar impactos mayores, lo que puede influir en la estimación global del impacto de esta línea de intervención.

Aunque el número de estudios es relativamente reducido, los efectos son bastante consistentes y existe menos variación no explicada entre los resultados incluidos en este tema que en otras áreas del Toolkit.

En conjunto, la autorregulación aparece como un ámbito prometedor, pero que se beneficiaría de evaluaciones más rigurosas en contextos de educación inicial, para identificar cómo lograr beneficios concretos para el aprendizaje de los niños y las niñas pequeños.

Una baja seguridad de la evidencia no equivale a decir que no haya impacto. Muchos enfoques pueden tener poca evidencia no porque sean ineficaces, sino porque todavía no se han realizado investigaciones de alta calidad sobre ellos.

Como en cualquier revisión de evidencias, el Toolkit resume el impacto promedio de los enfoques cuando han sido estudiados en investigaciones académicas. Es importante considerar el contexto específico de tu centro y aplicar tu juicio profesional al momento de implementar un enfoque en tu práctica educativa.