¿Qué es?
La definición de “juego” y su relación con el currículo, el rol de las personas adultas y de los propios niños y niñas varía considerablemente. l juego es, mayoritariamente, valioso por sí mismo, simplemente porque es disfrutable. Las actividades de juego pueden ser individuales o sociales, e implicar una combinación de componentes cognitivos y físicos. Si bien el juego es una parte central de la experiencia de los niños y las niñas en los contextos de educación inicial, y tiene beneficios potenciales en el desarrollo físico, la construcción de vínculos y las expresiones artísticas, este resumen de evidencia se centra en el impacto del aprendizaje basado en el juego sobre resultados cognitivos.
El aprendizaje basado en el juego se desarrolla en una variedad de entornos: interiores y exteriores, en el hogar y en espacios educativos. En un extremo del continuo se encuentra el juego libre, en el que las actividades son iniciadas y sostenidas por el propio niño o niña. En este tipo de actividades, el rol de la persona adulta consiste en planificar y organizar el ambiente de aprendizaje, ofreciendo recursos y materiales que enriquezcan el juego y las oportunidades de aprender. La persona adulta interactúa con intención y con un propósito claro, pero es el niño o la niña quien conduce y dirige la actividad. En el centro del continuo se ubica el juego guiado, que incluye cierto grado de participación adulta. Un ejemplo puede ser un grupo de niños y niñas que están en un juego de simulación o juego simbólico, donde la persona adulta planifica un escenario para llevar el juego y la conversación en una nueva dirección. En el otro extremo del continuo se encuentran las actividades más dirigidas por el equipo educativo, como juegos con reglas bien definidas o actividades claramente estructuradas.
Algunos ejemplos de aprendizaje basado en el juego se superponen con enfoques de autorregulación o con estrategias de aprendizaje social y emocional. Se han diseñado intervenciones basadas en el juego para apoyar el desarrollo social, emocional o conductual de los niños y las niñas. Estos programas buscan explícitamente mejorar las habilidades sociales y cognitivas ayudando a los niños y niñas a aprender cómo jugar.
Hallazgos principales
Los enfoques de aprendizaje basado en el juego muestran un impacto positivo moderado en los resultados de aprendizaje, equivalente a cuatro meses adicionales de progreso, aunque la seguridad de la evidencia es muy limitada.
El aprendizaje basado en el juego abarca una amplia variedad de enfoques y entornos, que incluyen tanto actividades dirigidas por el equipo educativo como juego libre. La investigación disponible se ha concentrado en mayor medida en el juego guiado o liderado por adultos.
Se han identificado efectos positivos similares en resultados tempranos de aprendizaje en alfabetización inicial y desarrollo del lenguaje, así como en matemáticas tempranas.
La variación en los efectos y la evidencia limitada respecto del juego basado en el aprendizaje no liderado por un adulto sugieren que se necesita más investigación para identificar con mayor claridad qué tipos de enfoques son realmente efectivos dentro del aprendizaje basado en el juego.
¿Cuán efectivo es este tipo de enfoque?
La base de evidencia sobre el aprendizaje basado en el juego no es sólida ni completamente consistente, pero sí indica una relación clara entre el juego y los resultados de aprendizaje en la primera infancia. En promedio, los estudios sobre juego que miden impacto encontraron que los enfoques de aprendizaje basado en el juego mejoran los resultados de aprendizaje en aproximadamente cuatro meses adicionales de progreso. Sin embargo, existe una variación importante en los efectos, lo que sugiere que se requiere más investigación de alta calidad en esta área.
Se han identificado resultados positivos en una variedad de aprendizajes tempranos, incluyendo lenguaje, alfabetización inicial, matemáticas tempranas y otros resultados cognitivos. Los enfoques basados en el juego pueden tener beneficios significativos para niños y niñas que han sido identificados con dificultades sociales, emocionales o educativas.
La mayoría de los estudios identificados se centran en el juego guiado, más que en el juego libre o en enfoques de juego de roles. Aunque existen estudios sobre juego libre, con frecuencia no miden resultados cognitivos y suelen presentar heterogeneidad en los diseños de investigación utilizados. Los dos estudios que cumplieron los criterios de inclusión del Toolkit tuvieron resultados contradictorios: uno encontró un efecto positivo y el otro, un efecto negativo.
¿Qué esconde el promedio?
Si bien se han encontrado impactos positivos para una variedad de enfoques de aprendizaje basado en el juego, la mayor parte de la investigación se ha concentrado en el juego guiado (17 de los 22 estudios incluidos).
Se han identificado impactos positivos en diversos resultados de aprendizaje temprano, incluyendo lenguaje, alfabetización inicial, matemáticas tempranas y otros resultados cognitivos.
Un mayor número de estudios se ha realizado en jardines infantiles que en escuelas primarias, y la evidencia preliminar sugiere un impacto menor en las clases de primer año de primaria (alrededor de dos meses adicionales de progreso) en comparación con los jardines infantiles (alrededor de cuatro meses adicionales). Sin embargo, este hallazgo se basa en un número reducido de estudios.
Los estudios se han llevado a cabo en varios países del mundo, aunque la mayoría se ha realizado en Estados Unidos.
Cerrando la brecha de aprendizajes
Aunque no hubo suficientes estudios como para analizar de manera sistemática la relación entre aprendizaje basado en el juego y vulnerabilidad, sí existen ejemplos de investigaciones que han logrado mejorar los resultados educativos en centros con una alta proporción de niños y niñas en situación de vulnerabilidad socioeconómica.
¿Cómo podría implementarlo en su contexto?
La variación en los resultados asociados al aprendizaje basado en el juego hace que la forma de implementarlo sea especialmente importante. Algunos aspectos clave a considerar son:
- Crear ambientes de aprendizaje que incentiven y apoyen a los niños y las niñas a desarrollar su lenguaje, alfabetización inicial y conocimientos matemáticos a través del juego.
- Reflexionar sobre el equilibrio entre el juego iniciado por los propios niños y niñas y las actividades más estructuradas, de modo de responder a las necesidades de aprendizaje de tu grupo.
- Organizar los materiales y recursos del entorno de aprendizaje para favorecer el aprendizaje activo, el juego y la exploración.
- Preparar y acompañar al equipo educativo para que pueda apoyar el aprendizaje a través de actividades basadas en el juego.
Dado que la seguridad de la evidencia es débil en esta área, puede ser especialmente importante evaluar el impacto de cualquier nuevo enfoque de aprendizaje basado en el juego que se decida implementar.
Al introducir nuevos enfoques, los centros deberían considerar explícitamente cómo llevar a cabo la implementación. Para más información, puede consultarse Putting Evidence to Work – A School’s Guide to Implementation.
¿Cuánto cuesta?
En términos generales, la mediana de los costos de implementar el aprendizaje basado en el juego se estima como muy baja. La mayoría de los centros de educación inicial ya están diseñados para incorporar espacios de juego interiores y exteriores, por lo que los costos adicionales asociados al aprendizaje basado en el juego tienden a ser reducidos.
Los costos pueden aumentar cuando estos espacios no existen o cuando se necesitan recursos y materiales específicos adicionales, como los requeridos para el juego de roles o para actividades lúdicas que apoyen la alfabetización inicial. La formación del personal para fortalecer su comprensión sobre cómo potenciar el aprendizaje a partir de las actividades de juego probablemente sea muy beneficiosa. Esto incluye capacitación para apoyar la toma de decisiones sobre cuándo intervenir y cuándo observar durante el juego iniciado y liderado por los propios niños y niñas.
¿Qué tan segura es la evidencia?
La seguridad de la evidencia sobre el aprendizaje basado en el juego se considera muy baja. Se identificaron 22 estudios que cumplen los criterios de inclusión del Toolkit. El número reducido de estudios hace que no sea posible analizar de manera sistemática cómo distintas características de las intervenciones se relacionan con diferentes niveles de impacto.
Otra amenaza para la seguridad de la evidencia es que un alto porcentaje de los estudios no fue evaluado de manera independiente. Las evaluaciones realizadas por organizaciones vinculadas al propio enfoque —por ejemplo, proveedores comerciales— tienden a mostrar impactos mayores, lo que puede influir en la estimación global del impacto de esta línea de intervención.
En algunos estudios, el juego es solo una parte de un programa más amplio. Cuando una intervención tiene muchos componentes, es difícil establecer cuál es el impacto específico del juego. Aunque evaluar este tipo de intervenciones de múltiples componentes es desafiante, se trata de un ámbito importante para futuras investigaciones. Aún puede hacerse mucho más para comprender los efectos de los diferentes enfoques de aprendizaje basado en el juego para apoyar el aprendizaje y el desarrollo de los niños y las niñas pequeños.
Una baja seguridad de la evidencia no equivale a afirmar que no haya impacto. Muchos enfoques pueden tener poca evidencia, no porque sean ineficaces, sino porque todavía no se han realizado investigaciones de alta calidad sobre ellos.
Como en cualquier revisión de evidencias, el Toolkit resume el impacto promedio de los enfoques cuando han sido investigados en estudios académicos. Es importante considerar el contexto específico de tu centro y aplicar tu juicio profesional al momento de implementar un enfoque en tu práctica educativa.
