Horas adicionales

Impacto moderado con un costo muy alto, basado en una seguridad de la evidencia muy limitada.

Impacto (meses)

? La medida de impacto muestra el número de meses adicionales de progreso logrado, en promedio, por los niños y jóvenes que recibieron la intervención, en comparación con niños y jóvenes similares que no la recibieron
+4

meses

Costos de implementación

? Las estimaciones de costo de la Plataforma se basan en el costo promedio de las intervenciones.
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Seguridad de la evidencia

? Esta calificación proporciona una estimación general de la solidez de la evidencia, para ayudar a respaldar la toma de decisiones profesionales en las escuelas

Número de estudios

53

¿Qué es?

Esto se refiere a aumentar la cantidad de horas de asistencia adicionales en educación en la primera infancia que recibe un niño o una niña a una edad determinada. Con mayor frecuencia, las horas adicionales se ofrecen pasando de una jornada de media jornada a una jornada completa. Para una síntesis de la evidencia relacionada con comenzar la educación en la primera infancia a una edad más temprana, se puede revisar la entrada sobre edad de inicio más temprana.

Hallazgos principales

1

Aumentar la cantidad de horas de educación en la primera infancia que recibe un niño o una niña tiene un efecto positivo en su aprendizaje, con un impacto promedio equivalente a cuatro meses adicionales de progreso. Sin embargo, la seguridad de la evidencia es muy baja.

2

A pesar de este impacto positivo, incrementar las horas de atención tiene un costo elevado por niño o niña. Puede ser más costo-efectivo priorizar la mejora de la calidad de la oferta educativa antes de considerar aumentar el número de horas dentro de cada jornada.

3

Las ganancias de aprendizaje derivadas de aumentar las horas de atención pueden no sostenerse en la educación primaria si la oferta no es de alta calidad, con personal bien formado y debidamente calificado.

4

La contratación y permanencia del equipo pedagógico es otro factor clave para los resultados en la primera infancia que puede interactuar con el número de horas de atención. Los centros deberán considerar cuidadosamente la carga de trabajo y el bienestar de los equipos a medida que se incrementan las horas de servicio.

¿Cuán efectivo es este tipo de enfoque?

La evidencia sugiere que, en promedio, aumentar la cantidad de educación en la primera infancia que recibe un niño o una niña puede generar mejoras moderadas, equivalentes a cuatro meses adicionales de progreso en el rendimiento académico. Sin embargo, los beneficios varían ampliamente entre los distintos estudios.

También hay indicios de que las ganancias de aprendizaje asociadas a un mayor número de horas pueden no sostenerse en la educación primaria si la calidad de la oferta durante el tiempo extendido no es alta. Uno de los predictores más fuertes del logro escolar a los 11 años es la presencia de un docente efectivo en el primer año de escolaridad. Sin la continuidad de una oferta educativa de alta calidad, las mejoras de corto plazo asociadas a las horas adicionales tienden a “diluirse” en los primeros años de escolaridad.

La mayoría de los estudios se centra en niños y niñas de cuatro o cinco años, lo que dificulta extraer conclusiones sólidas sobre el impacto de las horas adicionales a los tres años.

A pesar del impacto promedio, algunos estudios encuentran resultados menos positivos. El estudio EPPE (Effective Provision of Pre-school Education) analizó la relación entre distintos tipos de oferta de educación en la primera infancia y el aprendizaje de 3.000 niños y niñas en el Reino Unido. Este estudio no encontró que quienes asistían a jornada completa tuvieran mejores resultados en lectura inicial o matemáticas tempranas que quienes asistían solo media jornada. Sin embargo, debido a que se trata de un estudio correlacional, no es posible descartar otras explicaciones alternativas para estos resultados

¿Qué esconde el promedio?

Los efectos de las horas adicionales de educación en la primera infancia se observan tanto en alfabetización inicial (equivalentes a cuatro meses adicionales de progreso) como en matemáticas tempranas (equivalentes a tres meses adicionales de progreso).

Existe cierta evidencia de que los estudios realizados en aulas de educación inicial dentro de escuelas primarias muestran efectos algo menores (alrededor de tres meses adicionales) que aquellos realizados en jardines infantiles (alrededor de seis meses adicionales), aunque las razones de esta diferencia no están del todo claras.

Con la evidencia disponible, no es posible determinar si ofrecer horas adicionales es una estrategia más prometedora para niños y niñas de tres años o para quienes tienen cuatro años.

La mayoría de los estudios se ha realizado en Estados Unidos, lo que puede representar un desafío para transferir directamente estos resultados a otros contextos, ya que pueden existir diferencias relevantes entre el contexto estadounidense y otros países que lleven a resultados distintos.

Cerrando la brecha de aprendizajes

Aunque no hubo suficientes estudios como para analizar de manera sistemática la relación entre horas adicionales y vulnerabilidad socioeconómica, los estudios realizados en centros con una mayor proporción de niños y niñas en situación de vulnerabilidad tienden a mostrar efectos por encima del promedio, lo que sugiere que esta puede ser una estrategia beneficiosa para este grupo.

Asegurar que el costo no sea una barrera para que las familias de bajo nivel socioeconómico accedan a horas adicionales de educación en la primera infancia puede ser un factor importante para reducir la brecha de logro educativo. En Inglaterra, todos los niños y niñas de tres y cuatro años tienen derecho a 15 horas semanales de atención gratuita, y este derecho se extiende a algunos niños de dos años cuyas familias reciben apoyos adicionales. Para madres y padres trabajadores que cumplen ciertos criterios, están disponibles 30 horas semanales de atención gratuita desde que su hijo o hija cumple 9 meses.

¿Cómo podría implementarlo en su contexto?

Aunque agregar horas adicionales pueda parecer una decisión sencilla, su uso requiere una planificación cuidadosa para asegurar que la calidad de la oferta educativa se mantenga alta. Por ejemplo:

  • Planificar cuidadosamente cualquier cambio en la oferta, incorporando tiempos y espacios para que las y los educadores puedan pensar cómo utilizar el tiempo adicional de forma efectiva.
  • Considerar los posibles efectos negativos del tiempo extra sobre la concentración de los niños y niñas, así como sobre el bienestar y la permanencia del personal.
  • Tener presente que las horas de atención en la primera infancia tienen implicancias que van más allá de los resultados de aprendizaje: es importante considerar cómo los cambios en la jornada interactúan con la participación y el involucramiento de las familias.
  • Cuando los costos adicionales de la oferta son asumidos por las familias, existe el riesgo de ampliar las brechas de desigualdad. Es fundamental analizar cómo mitigar los riesgos asociados a una posible reducción del acceso para los hogares de menores ingresos.

Dado el alto costo que implica aumentar el número de horas de atención —en particular, al pasar de media jornada a jornada completa—, es importante evaluar el impacto de cualquier iniciativa en este ámbito y considerar enfoques orientados a mejorar la calidad como alternativas potencialmente más costo-efectivas.

Al introducir nuevos enfoques, las escuelas y centros deberían considerar explícitamente cómo llevar a cabo la implementación. Para más información, puede consultarse Putting Evidence to Work – A School’s Guide to Implementation.

¿Cuánto cuesta?

En términos generales, los costos se estiman muy altos. Un cupo de educación preescolar en jornada completa cuesta alrededor de 5.300 dólares más que un cupo de media jornada durante 40 semanas, lo que equivale aproximadamente a 130 dólares adicionales por semana.
Detrás de estos costos promedio hay una variación importante según la región, el tipo de centro y la forma en que se distribuye el costo entre las familias y el financiamiento público de la educación y el cuidado infantil.

¿Qué tan segura es la evidencia?

La seguridad de la evidencia en torno a Horas adicionales (Extra Hours) se considera muy limitada. Se identificaron 53 estudios que cumplen los criterios de inclusión del Toolkit. En conjunto, el tema perdió “candados” adicionales por las siguientes razones:

  • Un alto porcentaje de los estudios no son ensayos controlados aleatorizados. Si bien otros tipos de diseño de investigación también entregan información relevante sobre la efectividad de los enfoques, existe el riesgo de que los resultados estén influenciados por factores desconocidos que no forman parte de la intervención.
  • Un alto porcentaje de los estudios no fue evaluado de manera independiente. Las evaluaciones realizadas por organizaciones vinculadas al propio enfoque —por ejemplo, proveedores comerciales— tienden a mostrar impactos mayores, lo que puede influir en la estimación global del impacto de esta línea de intervención.

Una baja seguridad de la evidencia no es lo mismo que contar con evidencia de que no hay impacto. Muchos enfoques pueden tener una evidencia limitada no porque sean ineficaces, sino porque aún no se han realizado investigaciones de alta calidad sobre ellos.

Como en cualquier revisión de evidencias, el Toolkit resume el impacto promedio de los enfoques cuando han sido estudiados en investigaciones académicas. Es importante considerar el contexto específico de tu centro y aplicar tu juicio profesional al implementar un enfoque en tu práctica educativa.